2020, actualidad, Bodeando Wedding Studio

Todo pasa, y si pasa, se le saluda.

Todo pasa.

De eso no hay ninguna duda, todo pasará.

Se viven momentos de incertidumbre. Lo que parecía lejano e imposible nos toca de pleno. Nos ha explotado en la cara. No estamos acostumbrados a que esto nos pase a nosotros. Somos los que miramos desde nuestro sofá impasibles las guerras y catástrofes al otro lado del mundo…pero siempre a otros. Nos ha pillado por sorpresa, eso lo tengo claro, pero no hemos sabido responder correctamente. Desde el minuto cero se nos pidió responsabilidad y ética, cero de lo uno y menos mil de lo otro. Soberbios mirábamos lo exagerado de la situación en Italia, porque bueno de lo de China…»ni de coña nos puede pasar algo así» y conspiraciones varias.

Aquí lo tenemos, para nosotros enterito. Momentos difíciles. Sacando lo mejor y lo peor de cada uno. Porque las situaciones chungas sirven para sacar a relucir nuestra solidaridad y entereza pero también nuestro lado mas ruin y miserable. Superada la primera fase de «toda la culpa es de…» mientras hacemos caso omiso a las recomendaciones, viene el «ostras, que hay que hacer caso», pasando por «voy a aprovechar para usar todo mi odio para hacer campaña» y el «hay que ser fuertes y estar unidos» …Pasando el puto vaivén de sentimientos solo nos queda esperar, confiar, acatar y permanecer unidos con la causa. Da igual el color bajo el que te escudes, no es el momento, es más lo único que hacemos es pasear y demostrar lo mezquinos que somos. Digo da igual porque esto no separa ricos de pobres, derechas de izquierdas, rubios de morenos…al que le toca, le tocó.

Así que pensemos fría, serena y concienzudamente que puede hacer que esto mejore o al menos, para que no empeore. Uno, ya lo sabemos, quedarnos en casa y extremar las precauciones. Dos, de esta sabemos mucho pero de «boquilla» A Y U D A R, lo visto en los supermercados estos días es lamentable, nos están garantizando el no desabastecimiento de alimentos y aun así hay gente completamente chiflada. Pero lo peor es que la chifladura se contagia. El jueves fui al super a por varias cosas que NO TENÍA, no a almacenar…y me ví envuelta en una situación terrible, que me provocaba actuar mal. No había nada o casi nada…y lo poco que había era arrancado de las estanterías con saña. Al nivel que me vi frente a cajas vacías de pasta, en una solo quedaban 5 paquetes. Me ví tentada de cogerlos, no lo niego, pero decidí coger mi ración y listo. Con la puñetera sensación de «tenía que haberlos cogido, nos vamos a quedar sin nada» Error, hay y habrá, solo tiene que pasar el susto inicial. Me vine a casa con una sensación horrible, me dolía el pecho, mucho. Me ahogaba con la situación, me ahogaba nivel ponerme el termómetro temiéndome lo peor, no, y menos mal. Era ansiedad y mucho miedo.

Miedo. Una palabra de 5 letras que hoy nos une. Hay más, como incertidumbre y esperanza. Como solidaridad y empatía.

Yo os escribo desde mi #día5 con mas miedo que vergüenza, lo reconozco. Pero también con la certeza de que esto pasará.

Así que aprovecho mi rinconcito, mi sitio seguro, mi blog para expresarme. Os siento cerca. No os vayáis.

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